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2/1/13

PROPÓSITOS, DESEOS Y UN TOQUE REIVINDICATIVO PARA 2013




Reviso otras entradas de propósitos y deseos de año nuevo y compruebo que, al menos, he logrado cumplir parte de ellos como el de no quedarme con ganas de ver una obra solo porque esté programada en otra ciudad (¡BIBAN los viajes teatrales!)



  • Resulta que soy una fan declarada de los actores hombres, y resulta que 2012 fue el año de las actrices, de esas que ya son dignas de llevar el artículo: la Portillo, la Machi, la Orazzi. En aras de cumplir con la igualdad y con la rima de 2013, pido que 2013 sea el año de los actorazos.
  • Si 2012 fue el año del descubrimiento del teatro en pequeño formato con Microteatro, y como creo que todavía no he profundizado en el lenguaje de este formato, quedan pendientes más exploraciones. Para esta primavera me pido una visita a la Casa de la Portera y su Ivan-Off

  • Después del regreso a Olmedo el año pasado, todavía queda pendiente la vuelta a Almagro. Llevo años amenazando con ella, ¿será mi “este año dejo de fumar” en versión teatrera?
  • Diosito, mándame para 2013 un Don Juan Tenorio decente, porfi.
  • Ya puesta a pedir, yo le pido a Kamikaze Producciones que repongan Veraneantes o que, al menos,  me la pasen en vídeo.
  • 2012 fue el año tuiteatrero por excelencia. Qué bello es compartir pasiones. Solo pido que se mantenga y que haya más desvirtualizaciones fantásticas.
  • Os tengo ganas: Rigola, Del Arco, Pou, Vasco, Pascual. A ver qué me hacéis para este 2013. Sorprendedme.




Como estoy exiliada en el lejano oeste, permitidme que pida, desee y me proponga en modo localista:


  • Hubo un tiempo que el FÁCYL no solo molaba sino que estaba marcado en la agenda como cita ineludible. Que vuelva a serlo.
  • Que se terminen las obras tanto en el Teatro Ramos Carrión de Zamora, como en el Teatro de la Comedia, sede de la CNTC. Se podrían hacer apuestas malévolas de cuál terminará antes pero yo me conformo con que al primero le den contenido una vez abierto.



  • Que el Teatro Juan del Enzina sea el Teatro Juan del Enzina. Y ya, que me enervo.
  • Que las salitas que se abrieron en 2012 en Salamanca –Al Margen, Teatro La Comedia– encuentren un hueco y se asienten en la programación cultural. Que el público acuda a su llamada, que las mimen, que las mimemos.
  • Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo, que tu luz no se apague, que te mantengas, que seas fuerte, que tires para adelante.


Y ya que me permitís, permitidme que me ponga en modo reivindicativo/pesado:





  • Que los pagos a compañías se realicen, no en el milenio que viene, sino en los meses siguientes (ojo, ¡ya no pido en el mismo mes!!)
  • Que cambiemos el chip. Que seamos más comprometidos, más combativos, más cañeros. Más hacia adelante. Que la gente de teatro pierda el miedo y que se haga más visible en sus reivindicaciones.
  • Que el teatro no es solo entretenimiento, es cultura. Que no solo define a España el deporte, también nuestra pintura, nuestra arquitectura, nuestra literatura y nuestras artes escénicas.


Y ya.


QUE VIVA EL TEATRO.


31/12/12

FARSAS Y ÉGLOGAS


CLASICORROS PRE-CLÁSICOS (primera entrega)





AUTOR: Lucas Fernández
DIRECCIÓN y DRAMATURGIA: Ana Zamora
ARREGLOS Y DIRECCIÓN MUSICAL: Alicia Lázaro
COREOGRAFÍA: Javier García Ávila
ASESOR DE VERSO: Vicente Fuentes
ESCENOGRAFÍA: David Faraco
VESTUARIO: Deborah Macías
ILUMINACIÓN: Miguel A. Camacho, Pedro Yagüe
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Juan Carlos Sanz
PRODUCCIÓN: Nao D’Amores y CNTC.
REPARTO: Sergio Adillo, Eva Jornet, José Vicente Ramos, Elena Rayos, María Alejandra Saturno, Juan Pedro Schwartz, Alejandro Sigüenza, Isabel Zamora.
DATOS DE LA FUNCIÓN: Teatro Juan del  Enzina (Salamanca), 9 de marzo de 2012. 1h 15 min.






Farsas y églogas es un soplo de aire fresco. Estarán conmigo que un texto prelopesco del XVI es poco atractivo de por sí. Pues bien, Ana Zamora y su troupe consiguieron que el auditorio del Teatro Juan del Enzina entendiera sin problemas el montaje (esas carcajadas, esos aplausos). El logro es doble si les digo que los actores no hablaban con los sonidos del castellano actual, sino los del XVI.  Y además, el concienzudo y meticuloso trabajo estaba presentado con suma delicadeza: su plástica, su lenguaje escénico, su música plenamente integrada en el espectáculo, esa maravilla que es el retablo final… hasta consiguieron que unos pastorcicos con cencerros devolvieran al público –en su mayoría “de provincias”– a nuestra infancia, gracias a esas evocaciones tan fantásticas del folkore (jotas, bailes, canciones, palos, cencerros…).
A eso únanle una grandísima labor coral interpretativa para hacer no solo comprensible ¡sino para hacer reír! mediante tonos de voz y lenguaje corporal lo que, a priori, sería casi imposible de entender. De ellos quiero destacar la intensidad de Sergio Adillo y la alegría contagiosa y capacidad comunicativa de Elena Rayos.
Una vez, Nao D’Amores vuelve a demostrar su amor por la literatura, jolgorio mediante un proceso de reconstrucción escénica impecable.
Imperdible si estás dispuesto a arriesgar y a dejar que te seduzcan.




7/11/11

DÍAS ESTUPENDOS






AUTOR y DIRECTOR: Alfredo Sanzol
ESCENOGRAFÍA y VESTUARIO: Alejandro Andújar
ILUMINACIÓN: Baltasar Patiño
DISEÑO DE SONIDO y MÚSICA ORIGINAL: Fernando Velázquez
PRODUCCIÓN: Centro Dramático Nacional/Lazona
REPARTO: Paco Déniz, Elena González, Natalia Hernández, Juan Antonio Lumbreras, Pablo Vázquez
AFORO: casi lleno
DURACIÓN: 1 h 40 minutos
LUGAR: Teatro Juan del Enzina, Salamanca, 4 de noviembre de 2011, 22:00.
QUÉ RISAS.
Desde luego que el título no engaña. Los Días estupendos de Alfredo Sanzol son estupendos de verdad. Por donde quiera que mires, rebusques por donde rebusques, no hay que objetar a este pedazo de espectáculo. Es inteligente porque no cae en los fáciles estereotipos, te envuelve en su ritmo vertiginoso y constante que no te suelta hasta que sales de la sala. Es arriesgado y perspicaz; golfo, pero desde la seriedad. Y su interpretación resulta impecable: natural, divertida e histriónica en su justa medida. Brutales las (no)transiciones entre personajes. Cada actor goza de su momento y nos hace gozar a los demás. No soy capaz de concebir este montaje con unos actores que no sean lo que fueron y con un director que no sea quien es. Sanzol es valiente, audaz, un tipo que hay que tener en cuenta para el futuro, y vigilarlo muy de cerca porque sus textos y su dirección son deliciosos. Alguien que sabe que la comedia es ahora la forma teatral más eficaz para reflejar realidades y tratar temas peliagudos. Más de una docena de escenas unidas por un nexo temático: el veraneo. Y por otro dramático: el ritmo escénico. Todo ello en un cacho monte por escenografía que lo mismo sirve para evocar una playa que el patio de una casa. Abundan los motivos veraniegos que recuerdan veranos propios: las pipas, la bici, el nudismo, la fragilidad de los amoríos y la fuerza de la amistad. Algunas escenas merecen aquí una mención. Como la del etarra que procura reinsertarse en la sociedad mientras esta desconfía de su funda de guitarra, como la del torero que se replantea su carrera porque ha atropellado a su gato, la del la expresión de amor mediando un tronco de leña, la del guardia civil mirón que intenta ligar con una nudista o la del sexo en la casa rural por dinero, delicada de montar y fantásticamente resuelta. Apoteósica la escena del melón, increíblemente bella la de la embarazada que habla con su feto y le da consejos sobre la vida, aunque en un principio olía a momento naif de la noche. Bien está lo que bien termina: unos colegas de verano que huyen de una amiga de verano para evitar una incómoda segunda despedida que para nada mejoraría la primera. Pero también bien está lo que bien comienza: la interpretación de "Mi jaca" al más puro estilo verbenero o el dejar bien claro al público cuál va a ser el lenguaje de la obra y su propuesta escénica durante los diez primeros minutos. Y no traicionarse –dramáticamente hablando– después. Y hablando de traiciones, una frase impactante: “no perdono a Felipe González, porque me obligó a votar a Aznar”. Seguro que a esa media de edad tan poco estudiantil y tan entregada que se descojonaba con la obra también le impactó. ¿Cómo bajarla? Descuentos para estudiantes, coño.

3/11/11

LA COLMENA CIENTÍFICA (O EL CAFÉ DE NEGRÍN).




AUTOR: José Ramón Fernández
DIRECTOR: Ernesto Caballero
ESCENOGRAFÍA: Curt Allen Wilmer
ILUMINACIÓN: Juan Gómez Cornejo
VESTUARIO: Patricia Hitos
VIDEOESCENA: Álvaro Luna
PRODUCCIÓN: Centro Dramático Nacional/Residencia de Estudiantes/Teatro el Cruce
REPARTO: José L. Esteban, Paco Déniz, Lola Manzano, Paco Ochoa, Iñaki Rikarte, Pedro Ocaña
AFORO: completo
DURACIÓN: 75 minutos
LUGAR: Teatro Juan del Enzina, Salamanca, 28 de octubre de 2011, 22:00.
Según se acercaba el 28 de octubre, mi pesimismo menguaba en cuanto a la elección de La colmena científica (El café de Negrín) para inaugurar un teatro al que se le esperaba desde hace años. Sobre todo, tras la charla con un amigo de indudable criterio teatral que aseguraba que el montaje estaba bastante bien. Luego las casualidades comenzaron a surgir: el iluminador, Juan Gómez Cornejo, era el nuevo Premio Nacional de Teatro 2011 y, el mismo día R (de reapertura) se supo que su director, Ernesto Caballero, será el nuevo jefe del CDN en 2012. Para compensar, ya sentada en la butaca, me confesaron que uno de los actores había tenido que ser sustituido y que esa era su primera función.
Sin embargo, esos recelos se dispersaron durante los cinco primeros minutos de la representación. No percibí que el sustituto renqueara respecto a sus compañeros. De hecho, coral era la obra y coral su interpretación: ningún actor sobresalía por exceso ni por defecto. Y el espectáculo fue más que digno. Quizá no era un montaje para deslumbrar pero estaba bien construido y muy bien dirigido: había ingenio en la puesta en escena, mucha cabeza y sentido teatral, con algún toque de humor y ritmo medido. Con tres grandes virtudes que suelen escasear en estos tiempos teatrales: duración ajustadísima, armonía en su conjunto y ausencia de presunción. Y eso siempre se agradece.
Se agradece también que se demuestre, una vez más, que echar una ojeada a nuestro pasado nos ilumina sobre nuestro presente. Permanece el espíritu de la antigua Residencia de Estudiantes, cargado de optimismo, inquietudes intelectuales, intercambio de saberes e interacción entre disciplinas. Se muestra la especial y compleja relación entre maestro y alumno, pero también cómo la necesidad de mejorar el mundo obliga de manera individual a una implicación más activa en forma de compromiso político y sacrificio personal. Nos recuerda la importancia de la educación, lo imprescindible no solo de dar oportunidades sino también facilidades para formarse, de crear y mantener con mimo un grupo de investigadores en todos los ámbitos del saber, que ayude a avanzar a la sociedad.
Muy del gusto de los espectadores universitarios –por lo que nos gusta vivir de los créditos del pasado en la USAL– seguro que fue la evocación desde cierta melancolía de la vida en la Residencia, con alusiones a otros residentes como Luis Buñuel o Federico García Lorca, a las actividades deportivas, musicales y literarias, al igual que a las visitas de ilustres como Marie Curie o don Miguel de Unamuno. El contrapunto fueron las referencias a la Guerra Civil, cuyo inicio rompe la dinámica de la Residencia y lleva a los protagonistas a la muerte o, en el mejor de los casos, al exilio.
Una de las propuestas que más aceptación tuvo entre el público –un sector importante se ha formado ante la atenta y circunspecta mirada del busto de Unamuno– fue el planteamiento del personaje de nuestro exrector, verborreico y temperamental, en una interpretación simultánea a cuatro actores, en forma de coro. De igual manera, otras resoluciones escénicas, también muy teatrales, dejaron buen sabor de boca. Pienso tanto en los bailes para ayudar a la contextualización temporal, como en el juego con las sillas, válido para crear un microscopio o para formar una pequeña barricada.
Un acierto más: el tratamiento de las videoescenas. Sigo sosteniendo que en momentos de hipertecnologización, encontrar un punto mesurado es un punto a favor y una señal de inteligencia ya que lo fácil es recargar con tecnología o esconderse tras ella; lo difícil hacer teatro utilizando la tecnología como una herramienta más.
Y con esto, señores, se inauguró un teatro. Más que bien.

(Horas antes de la función había encontrado la tranquilidad al leer las siguientes palabras del que tendrá que lidiar con un cambio de gobierno, casi seguros recortes de presupuesto y la manida y cansina austeridad en el CDN: "Tened en cuenta que no vengo del teatro off, sino del teatro uf. Yo sé lo mucho que se puede hacer con muy poco dinero" E. Caballero)

29/10/11

CONTRACRÓNICA DE LA REAPERTURA DEL JUANDEL.




SI YO FUERA...

Si yo fuera programadora del Juan del Enzina...

En un momento menos convulso que este, sin la crisis -ni la excusa de la crisis-, con suficiente antelación, presupuesto de sobra y una idea bien clara de lo que un Aula de Teatro tendría que ser, esta menda se hubiera montado una (re)inauguración con una duración parecida a la de una boda gitana y con el mismo espíritu festivo. Que un teatro no se abre todos los días.

La prueba del pañuelo pasaría por la exhibición del espacio ante prensa y el mundo del politiqueo universitario, local y regional, con su pequeño discurso y sus buenas intenciones. Luego unos pases para grupos de teatro, estudiantes de la universidad, profesores... para que tengan la oportunidad de conocer los entresijos del teatro.

La ceremonia de unión entre los contrayentes se celebraría en dos días: el oficial y el golfo.

Para el primero, el de las autoridades y demás, se me antoja un espectáculo barroco completo -llamadme clasicorra, que no hay problema-, un Perro del hortelano, por ejemplo. Que ¿por qué? porque es Lope, porque es comedia -y siempre es mejor inaugurar con alegría-, porque lo dirige Eduardo Vasco, porque es de la CNTC ¿más razones?
¿Qué pasa si no me puedo traer El perro del hortelano? Bueno, pues ahí está El alcalde de Zalamea, que Calderón no es manco y el montaje también hace gozar.
¿Y si la mariposa aletea y tampoco está disponible El alcalde de Zalamea??? Bueno, pues seguro que hay otro espectáculo de la CNTC, como los de la Joven...

(Atención: esto es una opción personal, me podría haber dado por barrer para casa y traer a Nao D'Amores o los Corsario. O por un Shakespeare, un Lorca o un Valle u otro clásico más moderno, postmoderno e internacional... pero es mi especulación y especulo como me place)

Para aderezar la primera sesión teatral, hubiera encargado -con tiempo, claro, no de un día para otro- a los grupos de teatro universitario que se lanzaran a hacer unos entremeses, una loa, una mojiganga, unos bailes... en el mismo escenario o en el hall del teatro. Así los grupos se sentiríanparte de los fastos, saben que este es su espacio y tienen la oportunidad de "presentarse en sociedad".

(Podría haber optado por darles un día para ellos... ¿pero cuál de todos los grupos? ¿bajo qué criterio un grupo actúa y los otros no?)

Eso como inauguración oficial. Y no me cortaría en absoluto en la duración. Muchos de los asistentes tardarán en regresar al teatro, por lo que quizá necesitarán una buena dosis de teatro en vena. Luego el vinillo de honor de siempre, para recuperar. Eso que no falte.

Para el día siguiente, dejaría los figurines en casa y convocaría a la comunidad universitaria. A ser posible, al alumnado. Y le deleitaría con el espectáculo más GOLFO que encuentre. Algo que diga: oye, somos un teatro universitario, no queremos hacer la competencia al Liceo (más que nada porque no tenemos columnas y se puede ver la escena desde cualquier punto de la sala), somos jóvenes y buscamos público joven, nos gusta el riesgo y la experimentación... ah, y somos alternativos. Y luego un calimocho de honor.

Como "alboreás" me puedo plantear un espectáculo de danza y/o, sin ser el espacio más apropiado, un grupo de música de la universidad, como la Big Band, por ejemplo.

Y, como colofón, el inicio de la primera actividad de teatro made in la Cátedra Juan del Enzina (aunque para eso la tendría que haber "re-activado"): una exposición de teatro en el hall, un seminario, un curso de teatro...

Y entradas numeradas, porfa. Y no dejaría al azar las invitaciones, que luego somos todos unos enfadicas.

Y como esto no deja de ser una elucubración, o un deseo, o un sueño.... y como los sueños, sueños son pues blablaba

25/10/11

REAPERTURA DEL TEATRO JUAN DEL ENZINA



(Por suerte, el texto que pego a continuación no se tendrá que volver a recitar. La reivindicativa orden trujamaniana colgará sus hábitos. No será necesario organizar recitales teniendo en cuenta el calendario de Champions, ni abordar a actores, escritores y directores para sumarlos a la causa universitaria. Los tiempos de escribir cartas a rectores haciendo comparaciones odiosas ojalá no tengan que repetirse. Los vicerrectores, directores de SAC, políticos locales varios y alguna que otra intérprete de Tres sombreros de copa ahora reconvertida en concejala respiran tranquilos. El AULA DE TEATRO JUAN DEL ENZINA de la Universidad de Salamanca, tras casi diez años de inexplicable cierre, una tapia que le convertía en espacio para cultivar champiñones, olvido institucional y mucha tontería de política universitaria y burocrática, POR FIN, vuelve a abrirse. El acto de inauguración será el 28 DE OCTUBRE, con EL CAFÉ DE NEGRÍN, de José Ramón Fernández, dirección de Ernesto Caballero y producción del Centro Dramático Nacional.
Ojalá todo este deseo y energía humana por parte de la Plataforma Juan del Enzina y de la Facultad de Filología, junto con el esfuerzo económico que se ha realizado desde la USAL y la JCYL se vean recompensados con una programación arriesgada e inteligente, así como por el interés de la universidad por potenciar el espacio como AULA DE TEATRO, en la que los estudiantes puedan realizar sus prácticas filológicas y teatrales.
Que haya MUCHA MIERDA)

LITURGIA PARA EL TEATRO “JUAN DEL ENZINA”
SOLISTA
CORO
Fernando de Rojas
Ruega por nosotros
Juan del Enzina
Ruega por nosotros
Lucas Fernández
Ruega por nosotros
Juan de la Cueva
Ruega por nosotros
Lope de Vega
Ruega por nosotros
Tirso de Molina
Ruega por nosotros
Calderón de la Barca
Ruega por nosotros
José Zorrilla
Los Quintero
Ruega por nosotros
Rogad por nosotros
Ramón del Valle-Inclán
Ruega por nosotros
Jacinto Benavente
Los Machado
Ruega por nosotros
Rogad por nosotros
Federico García Lorca
Ruega por nosotros
Miguel Mihura
Ruega por nosotros
Alejandro Casona
Ruega por nosotros
Antonio Buero Vallejo
Ruega por nosotros
De los enterradores del teatro
Líbranos, Señor
A los enemigos de la cultura
Que les den
De los culpables en la Universidad
de que el Juan del Enzina
esté tapiado y muerto
Líbranos, Señor
Al Ayuntamiento, a la Junta de Castilla y León, a los partidos, que recalifican terrenos, pero se olvidan del Juan del Enzina
Que les den
De los que piensan en celebrar el centenario de la Universidad, pero no se mueven para rehabilitar un teatro que lleva años muerto
Líbranos, Señor
A los responsables municipales que piden y piden exposiciones universales, pero pasan de la recuperación del Juan del Enzina
Que les den


Fernando Fernán Gómez
Ruega por nosotros
Nuria Espert
Ruega por nosotros
Carlos Hipólito
Ruega por nosotros
Rafael Álvarez “el Brujo”
Ruega por nosotros
José Luis Gómez
Els Joglars
Ruega por nosotros
Rogad por nosotros
Aitana Sánchez-Gijón
Ruega por nosotros
Miguel Ángel Solá
Ruega por nosotros
Blanca Oteyza
Ruega por nosotros
Héctor Alterio
Ruega por nosotros
Animalario
Rogad por nosotros
Amparo Baró
Ruega por nosotros
Josep María Flotats
Ruega por nosotros
José María Pou
Ruega por nosotros
Blanca Portillo
Rogad por nosotros

Calisto y Melibea
Rogad por nosotros
Don Juan y doña Inés
Rogad por nosotros
Adela y Pepe “el Romano”
Rogad por nosotros
Max Estrella y don Latino
Rogad por nosotros

A los responsables
De la muerte del Juan del Enzina
Que les den
A los que estiman las humanidades por la mitad de su valor real
Que les den
A los que no son capaces de encontrar dinero para las letras
Que les den
SOLISTA
Oh, Señor,
Tú que diste al hombre el don de la palabra y concediste a unos pocos el poder sublimarla en el teatro.
Tú que, cuando estás en forma, creas autores como Shakespeare, Molière, Lope de Vega o Calderón.
Tú que, cuando te esmeras, creas a Alberto San Juan, Miguel Ángel Solá, Ginés García Millán o Carmelo Gómez… sólo para hacer más grande el teatro.
Tú que permitiste que incluso en tiempos del dictador Franco los responsables de la Universidad de Salamanca crearan el Aula de Teatro Juan del Enzina, no permitas que tu siervo Enrique Battaner (o quien le sustituya) pase a la historia como el enterrador del teatro universitario en Salamanca.
Tú que haces que tu Iglesia nos dé lecciones de espectáculo teatral con ocasión de las exequias de tu siervo Juan Pablo II y la entronización de Benedicto XVI, permite que en el Juan del Enzina siga representándose teatro.
Tú que bendices bodas reales y otros fastos políticos faranduleros, ten piedad del teatro.
Tú que resucitaste a Lázaro, saca de la tumba al Juan del Enzina.
Y si los responsables de este asesinato cultural no te hicieran caso, Señor, que todas las voces que se han escuchado durante treinta años en el Juan del Enzina se conviertan en graznidos y resuenen cada noche en los oídos de ellos y sean para siempre su más cruel pesadilla.
CORO: Amén
SOLISTA
CORO
A los que dicen que el teatro ha muerto
Que les den por el bulo
(Tres veces)
SOLISTA
CORO
Que Talía y Terpsícore, las musas del teatro, estén siempre con vosotros
Y con tu espíritu
SOLISTA
CORO
Podéis ir en paz
Y no gracias al Rector