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31/12/12

FARSAS Y ÉGLOGAS


CLASICORROS PRE-CLÁSICOS (primera entrega)





AUTOR: Lucas Fernández
DIRECCIÓN y DRAMATURGIA: Ana Zamora
ARREGLOS Y DIRECCIÓN MUSICAL: Alicia Lázaro
COREOGRAFÍA: Javier García Ávila
ASESOR DE VERSO: Vicente Fuentes
ESCENOGRAFÍA: David Faraco
VESTUARIO: Deborah Macías
ILUMINACIÓN: Miguel A. Camacho, Pedro Yagüe
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Juan Carlos Sanz
PRODUCCIÓN: Nao D’Amores y CNTC.
REPARTO: Sergio Adillo, Eva Jornet, José Vicente Ramos, Elena Rayos, María Alejandra Saturno, Juan Pedro Schwartz, Alejandro Sigüenza, Isabel Zamora.
DATOS DE LA FUNCIÓN: Teatro Juan del  Enzina (Salamanca), 9 de marzo de 2012. 1h 15 min.






Farsas y églogas es un soplo de aire fresco. Estarán conmigo que un texto prelopesco del XVI es poco atractivo de por sí. Pues bien, Ana Zamora y su troupe consiguieron que el auditorio del Teatro Juan del Enzina entendiera sin problemas el montaje (esas carcajadas, esos aplausos). El logro es doble si les digo que los actores no hablaban con los sonidos del castellano actual, sino los del XVI.  Y además, el concienzudo y meticuloso trabajo estaba presentado con suma delicadeza: su plástica, su lenguaje escénico, su música plenamente integrada en el espectáculo, esa maravilla que es el retablo final… hasta consiguieron que unos pastorcicos con cencerros devolvieran al público –en su mayoría “de provincias”– a nuestra infancia, gracias a esas evocaciones tan fantásticas del folkore (jotas, bailes, canciones, palos, cencerros…).
A eso únanle una grandísima labor coral interpretativa para hacer no solo comprensible ¡sino para hacer reír! mediante tonos de voz y lenguaje corporal lo que, a priori, sería casi imposible de entender. De ellos quiero destacar la intensidad de Sergio Adillo y la alegría contagiosa y capacidad comunicativa de Elena Rayos.
Una vez, Nao D’Amores vuelve a demostrar su amor por la literatura, jolgorio mediante un proceso de reconstrucción escénica impecable.
Imperdible si estás dispuesto a arriesgar y a dejar que te seduzcan.




13/12/10

EL MAL DE LA JUVENTUD


PUF




EL MAL DE LA JUVENTUD

AUTOR: Ferdinand Bruckner
DIRECCIÓN: Andrés Lima.
TRADUCCIÓN: Miguel Sáenz
ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO: Beatriz San Juan
ILUMINACIÓN: Valentín Álvarez y Pedro Yagüe
MÚSICA: Miguel Malla
PROFESOR DE BAILE: Tony Escartín
MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: Marta Luján
PRODUCCIÓN: Teatro de la Abadía.
REPARTO: Marta Aledo, Jesús Barranco, Irene Escolar, Sandra Ferrús, Iván Hermes, Aitor Merino, Amanda Recacha.
AFORO: Casi completo.
LUGAR: Teatro de la Abadía, Madrid, 11 de noviembre de 2010, 20:30

Increíble. No me lo puedo creer.
Que no me creo que esta obra fuera dirigida por el mismo director de El fin de los sueños, de La boda de Alejandro y Ana, de Hamelin, como Marat-Sade, de Urtain… ¡¡¡DE URTAIN!!!!
Vale. Yo ya tenía clarito que Andrés Lima funciona mejor con textos hechos para la ocasión y que Tito Andrónico, Argelino y alguna más que se me escapa –Marat-Sade me encantó aunque reconozco algunos ajustes innecesarios en su adaptación- no estaban mal pero podían haber estado mejor. Pero ¿qué ha pasado? ¿Ya está todo amigos? No. Y me niego a creer que uno de los mejores directores de España -talentoso, efectivo, imaginativo, gran gestor de recursos humanos, valiente…- haya parido semejante hijo.
Cuando dos de los actores se pusieron a ladrar y hacer el perrito por el escenario, empecé a sufrir por la futura espectadora non nata que tenía a mi lado. Y me niego a pensar que esto vuelva a pasar. Prefiero engañarme y asegurar tres veces en alto que ha sido un despiste y que volverá a montar obras geniales, que conectarán con el espectador y le/me marcarán como hasta ahora. Y me agarro al hecho de que durante el exceso de manos que sobraban por todas partes, el abuso de tetas por el escenario, los gritos de los actores y el relleno de los bailes había fugaces instantes de lucidez y belleza escénica, que los actores eran jóvenes y estaban verdes y no eran sus habituales.
Y tuve suerte. Al menos estaba a la izquierda y eso me daba el privilegio de ver la obra sin que ningún actor me diera la espalda, como les pasó a los compañeros del lado derecho por la forma de la escenografía de Beatriz San Juan, ingeniosa en su planteamiento.
Oh, y por cierto, bonitos vestidos y bonitas luces. Fríos y breves aplausos. No se cumplió el lema de la Abadía.

23/5/10

LA CHARCA INÚTIL


DE OLVIDOS, QUEJAS Y ESPECTÁCULOS BIEN HECHOS




LA CHARCA INÚTIL
AUTOR: David Desola
DIRECCIÓN: Roberto Cerdá
ESCENOGRAFÍA y VESTUARIO: Ikerne Giménez
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Pedro Yagüe
ESPACIO SONORO: Mariano Marín
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Joan Espasa
DISTRIBUCIÓN: Emilia Yagüe Producciones
INTÉRPRETES: Adolfo Fernández, Sonia Almarcha, Miguel Palenzuela.
AFORO: Lleno
DURACIÓN: 1 h 10 min.
LUGAR: Teatro Liceo, Salamanca 27 de marzo de 2010, 21:00



Me quejo de que se me olvidan obras que he visto y que me han gustado. Me quejo cuando conozco a un actor y no recuerdo haberlo visto protagonizar, por ejemplo, El señor Ibrahim y las flores del Corán. Y eso que unas incómodas lágrimas se me escaparon durante la representación. ¿Cómo puedes olvidar la cara de un actor que te ha hecho llorar? Creo que eso se merece una nueva sección. Ahora vayamos a lo que importa.
Asistí a la representación de La charca inútil el día mundial del teatro y hasta hoy no me he animado a hacer la crítica. Y eso que me gustó. Luego me quejo, claro.
El protagonista me interesa muchísimo, sobre todo desde que le vi interpretar a Millán Astray en aquella obra que pasó por el Fonseca cuyo nombre no recuerdo (no es coña). En esta ocasión muestra un registro totalmente diferente que salva no con tanta exhibición interpretativa como en aquella ocasión, sino sabiendo colocarse en su sitio, casi de puntillas, pero está tan tan bien que casi no se nota, lo cual hace que me guste aun más. Lo mismo puedo hacer del resto del reparto. Nada que decir excepto chapó.
A David Desola le tengo echado el ojo como dramaturgo desde hace tiempo. Lleva en mi mente desde hace años. Continúo con mi ojo echado porque la obra no está mal escrita. La mejor virtud es, a mi juicio, haber sabido mantener el interés del espectador ante una historia que, en principio, podía haberse caído y, además, haber conseguido que al espectador se le pusieran los pelos de los brazos de punta cuando, por un detalle, se revela qué había pasado con el hijo de la protagonista, centro del conflicto ausente o quién es verdaderamente Hierofante. Lo malo, el final, un tanto naïf y previsible. No se puede ser perfecto.
Bien por Roberto Cerdá. Gran trabajo. Medido, discreto. Se agradece ver una obra como estas el día del teatro, aunque luego me olvide de lo que me gusta.

4/5/10

PALMARÉS COMPLETO DE LOS PREMIOS MAX'10




Mejor espectáculo de teatro: Urtain, de Animalario y Centro Dramático Nacional.
BINGO! ESTABA MÁS QUE CANTADO

Mejor espectáculo de teatro musical: Cabaré de Caricia y Puntapié, de la Compañía de Teatro El Gato Negro S.L. en coproducción con el Centro Dramático de Aragón.

Mejor espectáculo de danza: Lluvia de Eva Yerbabuena - Ballet Flamenco.

Mejor autor teatral en castellano: Juan Cabestany, por Urtain. VAYA, YO PENSABA QUE IBA A GANAR CAVESTANY…;P

Mejor autor teatral en catalán o valenciano: Sergi López y Jorge Picó, por Non Solum.

Mejor autor teatral en euskera: Maite Agirre y Garbi Losada, por Secando Charcos Putzuak Lehortzen.

Mejor autor teatral en gallego: Ánxeles Cuña Bóveda, por Dame Veleno, Eu Tamén Soñar

Mejor adaptación de obra teatral: Eduardo de Mendoza, por Mort d'un viatjant / Muerte de un viajante.
ACERTADO, ERA PREMIO DE CONSOLACIÓN… (es un lujo que ese montaje tenga premio de consolación…)

Mejor composición musical para espectáculo escénico: Nick Powell, por Urtain.
BINGO

Mejor coreografía: Sol Picó, por El Llac de les Mosques.

Mejor director de escena: Andrés Lima, por Urtain.
BINGO! ESTE ERA OTRO DE LOS CANTADOS…

Mejor director de música: Manuel Gas, por Sweeney Todd.
Es que Sweeney Todd está muy bien. Aunque El País confunde a Mario con Manuel y yo voto por Urtain por inercia…

Mejor escenogragía: Beatriz San Juan, por Urtain.
NO ACERTADO. Como nunca se lo habían dado a Beatriz pensé que la buena labor de Paco Azorín con Bernarda se vería recompensada…

Mejor figurinista: Ikerne Giménez, por Avaricia Lujuria y Muerte.
NO ACERTADO. Bueno, es lo que tiene opinar de lo que no se controla.

Mejor diseño de iluminación: Valentín Álvarez y Pedro Yagüe, por Urtain.
BINGO. Era claro.

Mejor actriz protagonista: Blanca Portillo, por Hamlet.
NO ACERTADO. Y descontenta que sigo, oye. Que la Sardá se merecía el Max por esa impresionante Poncia (en la gala lo supieron reconocer)

Mejor actor protagonista: Roberto Álamo, por Urtain.
BINGO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Pero esto ya estaba claro desde el año pasado… Qué grande Roberto Álamo. Qué trabajo, qué generosidad, que entrega!

Mejor actriz de reparto: Carmen Machi, por Platonov.
BINGO!
Mejor actor de reparto: Alfonso Lara, por Urtain.
NO ACERTADO. Y sigo pensando que el que se merecía nominación y premio es Luis Bermejo… nominar a dos actores por el mismo papel?

Mejor intérprete femenina de danza: Eva Yerbabuena, por Lluvia.

Mejor intérprete masculino de danza: Antonio Najarro, por Jazzing Flamenco.

Mejor espectáculo infantil: Zoo, de Producciones Yllana.

Mejor empresario o productor privado de artes escénicas: Animalario.
BINGO. Otro que era blanco y botella.

28/2/10

EL CONDENADO POR DESCONFIADO


OFICIO, CNTC, INTERFERENCIAS



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EL CONDENADO POR DESCONFIADO
AUTOR: Tirso de Molina
COMPAÑÍA: Compañía Nacional de Teatro Clásico
VERSIÓN: Yolanda Pallín
DIRECCIÓN: Carlos Aladro
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Pilar Valenciano
ASESOR DE VERSO: Vicente Fuentes
VESTUARIO: Montse Amenós
ILUMINACIÓN: Pedro Yagüe
ESCENOGRAFÍA: Elisa Sanz
MÚSICA Y ESPACIO SONORO: Juan Manuel Artero
INTÉRPRETES: Jaime Soler, Arturo Querejeta, Francisco Rojas, Mon Ceballos, Iñigo Rodríguez Claro, Eva Trancón, Muriel Sánchez, Daniel Albadalejo, Ángel Ramón Jiménez, Jesús Hierónides, Jesús Calvo, Francisco Vila, Juan Meseguer, José Vicente Ramos, Rebeca Hernando, Sara Águeda
AFORO: Completo.
DURACIÓN: 1 h 30 min.
LUGAR: Teatro Pavón, Madrid. 24 de febrero de 2010, 20:00

Me gusta que haya una compañía profesional que dependa del Estado, que se ocupe de limpiar, fijar y dar esplendor a nuestras piezas clásicas y, al mismo tiempo, que no se olvide de piezas menores o menos conocidas, que busque un estilo de hacer clásico desde la contemporaneidad. Me gusta y me parece necesario. Por eso, admiro y aplaudo el valor de Adolfo Marsillach, quien creó y luchó por este proyecto hace casi veinticinco años, aunque se tuvo que esperar que llegara a la dirección Eduardo Vasco en 2004 para que algunos de las ideas de Marsillach se llevaran a cabo. Me refiero a la creación y asentamiento de un elenco estable y a la puesta en marcha de una cantera de actores (La Joven CNTC).
De lo bueno del elenco es que se crea un grupo de actores fijo que se conocen, dominan el clásico y eso es experiencia, oficio. Lo bueno del oficio es que puedes tirar de él cuando lo demás te hunde la nave.
El condenado por desconfiado es una obra clásica, es un drama teológico y es de Tirso de Molina. ¡Pum!. El riesgo es casi tan grande como la distancia que nos separa de esta obra oscura. Hay que adaptar códigos, hacerla comprensible al espectador del siglo XXI, cada vez menos formado espiritualmente, para que este no se aburra, para que no desconecte. Si el trabajo de hacer comprensible el texto –labor de la adaptación, dirección escénica, asesoría de verso…– no se realiza, probablemente al espectador no le importe despotricar a la salida, en el bar de al lado del teatro, a tan solo un metro de esos mismos actores que han tirado de oficio y que ahora ponen la oreja.
Arturo Querejeta, Daniel Albadalejo (señores, tenemos uno preparado para interpretar tenorios y burladores) fueron algunos de esos actores que han salido libres de la quema. Tienen oficio y se nota. Jaime Soler es un ejemplo de cómo se puede desperdiciar una voz espléndida, con una potencia de voz increíble: no sabía modularla sin desentonar o no le permitieron modularla. Los intérpretes, como grupo, chirriaban. El mensaje que pretendían enviar al patio de butacas no llegaba, no me llegó. Había interferencias, ruidos: quizá porque no le daban el sentido necesario al verso o quizá por el pretendido acercamiento temporal de la pieza a la actualidad, a la que se contextualizó con vestuario de la época de la duquesa de Alba y Goya (¿por qué vistieron de esa manera a Juan Meseguer al final del espectáculo?)
Sin embargo, sí me pareció un acierto la creación de ambiente barroco gracias a su estética ,a , la escenografía y la iluminación (sobra decir que la idea de utilizar una tela para simular el mar me sigue pareciendo hermosa) aunque no salvaban tampoco el espectáculo.
La pretensión de Adolfo Marsillach de hace casi veinticinco años de preferir que Domingo Ynduráin se escandalizase a que bostezara un estudiante parece que se ha cumplido solo en parte: algunos estudiantes de secundaria no pararon y no estoy segura de que Domingo Ynduráin no se hubiese escandalizado.