Mostrando entradas con la etiqueta del arco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta del arco. Mostrar todas las entradas

6/1/13

LOS MONTAJES MÁS ESPERADOS PARA 2013

Como en 2012, aquí os dejo LAS 10 OBRAS MÁS ESPERADAS, según el semanario cultural Metrópoli. Su autor en twitter es @mrlemmon


1. 'El Crí­tico. Si pudiera cantar, me salvaría'. El 11 de enero se estrena esta pieza de Juan Mayorga en el teatro Marquina que supone la vuelta de Juanjo Puigcorbé a los escenarios tras 20 años de ausencia. Nuestro dramaturgo más en forma ha escrito una pieza sobre los entresijos del teatro y la creación que servirá en bandeja un estupendo tour de force para el catalán y Pere Ponce.
2. 'Maridos y Mujeres'. Álex Rigola es uno de nuestros grandes directores de escena, por lo que verle adaptando una de las películas más brillantes de Woody Allen se antoja una propuesta de lo más atractiva. Esta descarnizada radiografía de las relaciones de pareja se podrá ver en la Abadía a partir del 17 de enero con un reparto de lujo (Luis Bermejo, Israel Elejalde, Miranda Gas...).
3. 'Hermanas'. Carol López ganó el MAX a la mejor dramaturga catalana con esta comedia dramática de aires chejovianos. Ahora retoma el texto en castellano al servicio de tres populares actrices: Amparo Larrañaga, María Pujalte y Marina San José. Teatro comercial y de calidad que se podrá ver en el Teatro Maravillas a partir del 17 de enero.
4. 'Deseo': Miguel del Arco es el hombre infalible de nuestro teatro y éste su penúltimo salto mortal. Una obra que el mismo califica como "muy caliente" (desnudos incluidos) y que cuenta con un reparto all star: Emma Suárez, Gonzalo de Castro, Luis Merlo y Belén López. A partir del 18 de enero en el Alcázar.
5. 'El Malentendido': Cada vez que Julieta Serrano pisa un escenario habría que hacer una fiesta. En esta ocasión lo hace con este drama de Albert Camus en el que le acompañan Cayetana Guillén Cuervo y Ernesto Arias. El CDN acogerá el montaje a partir del 29 de enero.
6. 'Ahora empiezan las vacaciones': La Casa de la Portera es la (micro)sala de moda en la capital y este montaje que estrena el 5 de febrero seguro que ayuda apuntalar su fama. Por un lado cuenta con el texto de ese joven talento que es Paco Bezerra y por otro, la dirección del maestro Luis Luque.
7. 'Antí­gona'. Rubén Ochandiano demostró de lo que su sensibilidad escénica era capaz con su original adaptación de 'La Gaviota'. Ahora, vuelve a la heterodoxia con la adaptación del clásico de Anouilh, 'Antí­gona'. A partir del 6 de febrero se podrá ver en las tablas a esa musa indie que es Najwa Nimri y Sergio Mur, quien demostró con 'Cuatro estaciones y un día', lo bueno que es sobre un escenario.
8. 'Ping Pang Qiu'. Nunca se sabe qué se puede esperar de Angélica Liddell, pero desde luego nunca deja indiferente. De ahí­, las expectativas que suscita el nuevo estreno de esta enfant terrible de nuestra escena. Se podrá ver a partir del 11 de febrero los teatros del Canal.
9. 'Esperando a Godot'. Todaví­a no ha llegado a Madrid su última colaboración con la T de Teatre, 'Aventura', y ya suspiramos con la versión que Alfredo Sanzol prepara de este clásico. Será a partir del 19 de abril en el Centro Dramático Nacional.
10. 'La fierecilla Domada'/ 'Los animales y los niños tomaron las calles'. A finales de temporada (3 de junio), llegará de nuevo un doble programa de Propeller. La compañía shakesperiana (netamente masculina) volverá a Madrid para regocijo de sus muchos admiradores dentro del Festival de Otoño a Primavera.


ADEMÁS, JULIO BRAVO (@juliobravo1963) EN SU BLOG SEÑALA ESTOS OTROS MONTAJES

Son estos montajes cinco citas atractivas, pero hay más en este principio de año teatral en Madrid: «La lengua madre», un monólogo escrito por Juan José Millás, dirigido por Emilio Hernández e interpretado por Juan Diego (teatro Bellas Artes); «La Odisea», un nuevo trabajo de Rafael Álvarez «El Brujo» (Teatros del Canal); «Hermanas», un texto de Carol López con Amparo Larrañaga, María Pujalte y Marina San José (Teatro Maravillas), «Los Cenci», de Antonin Artaud, con Celia Freijeiro, Maru Valdivielso, Daniel Holguín, Luis Zahera y Celso Bugallo, entre otros (Teatro Español), «Los habitantes de la casa deshabitada», de Jardiel Poncela, con Pepe Viyuela (Teatro Fernán-Gómez);«El malentendido», de Albert Camus, dirigido por Eduardo Vasco, y con Cayetana Guillén Cuervo, Julieta Serrano, Ernesto Arias y Lara Grube en el reparto (Teatro Valle-Inclán); y «Mitad y mitad», una comedia de Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez interpretada por Fernando Tejero y Pepón Nieto.

26/1/12

LA FUNCIÓN POR HACER







HUMANA Y TEATRALMENTE INTENSA (Crónica de un foco que arde).

DIRECTOR: Miguel del Arco
VERSIÓN: Miguel del Arco y Aitor Tejada
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Juanjo Llorens
DISEÑO DE SONIDO: Sandra Vicente
PRODUCCIÓN: Kamikaze Producciones: http://www.kamikaze-producciones.es/
REPARTO: Israel Elejalde, Bárbara Lennie, Miriam Montilla, Manuela Paso, Raúl Prieto, Cristóbal Suárez.
AFORO: completo
DURACIÓN: 1 h 30 minutos
LUGAR: Teatro Liceo, Salamanca, 21 de enero de 2012, 21:00 h.
Ya era hora de poder hincarles el diente a los kamikazes. He oído hablar tanto de La función por hacer como de la siguiente, Veraneantes, o de los monólogos La violación de Lucrecia y Juicio a una zorra, con La Espert y La Machi dándolo todo sobre el escenario. Y hasta ahora todo han sido elogios. Así que se podrán imaginar ustedes que mis expectativas estaban tan altas como el Mariquelo charro en la víspera de Todos los Santos.
Pongo al respetable en antecedentes: La función por hacer comenzó a representarse en el vestíbulo del Teatro Lara los fines de semana en horario golfo y terminó siendo el grit hit de los últimos premios Max. Es una versión libre de Seis personajes en busca de un autor de Luigi Pirandello y, aunque no es necesaria su lectura previa para comprenderla, si vas con los deberes hechos a la representación, la brillante versión firmada por Miguel del Arco y Aitor Tejada se paladea mucho mejor.
Ahora los visitantes no son seis, sino cuatro. Y no interrumpen un ensayo, sino una representación. Condensación, reinvención y actualización son las acciones que se ejecutan sobre diálogos, reflexiones metateatrales y relaciones entre los personajes visitantes: dos parejas, dos hermanos, un engaño y un bebé. Como en la obra de Pirandello, los visitantes vienen a contar su terrible historia, cada uno de ellos, con su drama personal.
Tanto los cuatro personajes visitantes como los dos personajes actores están francamente bien: intachablemente construidos y con los niveles de energía perfectamente diferenciados. Son personajes con carácter. Todos, los seis, sin excepción, trabajan con los conceptos de naturalidad y verdad. Y, lo que es más importante, logran transmitir todas esas sensaciones y sentimientos al espectador. El hermano mayor y la novia son verbalmente más expresivos. Quieren representar su historia. Ella, Bárbara Lennie, nos deleita con un parlamento palpitante, lleno de pasión y poesía. Él, Israel Elejalde, más comedido y reflexivo, es la voz de la conciencia metateatral. Cristóbal Suárez y Miriam Montilla, los actores, toman fantásticamente la medida a unos personajes más complicados de lo que parece. Él asume positivamente la interrupción, se entusiasma y se lanza a coordinar la acción del drama que se le propone. Ella no lo encaja tan bien y, por ello, se convierte en un fantástico contrapunto irónico.
Sin duda, los personajes más fascinantes para mí son los de Raúl Prieto y Manuela Paso, el hermano menor y la madre. Por lo que callan. Por la violencia y el dolor que, respectivamente, pasean y mascullan entre el público, ellos, los agraviados del ilícito amor de sus parejas. Ambos estallan en un llanto o en una violencia desgarradores, que me ataron al asiento. Quienes los tuvimos a dos pasos en alguna ocasión, los gozamos y nos compadecimos de ellos. Qué manera de rumiar la ira, qué manera de llorar. Soberbios.
Aunque asistí emocionada a la historia, en ningún momento perdí la conciencia de ser una espectadora que contempla un drama. Lo mejor. Es una perfecta mezcla entre distanciamiento y empatía. Sin escenografía, sin apenas atrezzo, valientemente rodeados de espectadores, a base de una sabia dosificación del humor y de una fresquísima réplica que se alternan con una historia magníficamente interpretada que se cuenta pero que al mismo tiempo sucede, junto a un admirable manejo del tempo escénico: el del drama y el de la comedia… todo ello convierte a La función por hacer en un espectáculo electrizante, turbador. Humana y teatralmente intenso.

(Y en plena catarsis: que si te amo, que si lloro, que si te doy, que si soy un personaje y tengo entidad propia, que si los actores estamos para daros vida y tal, en uno de esos momentos álgidos y, por ello, escénicamente más delicados, la función que se hacía tuvo que interrumpirse ante los avisos de varios espectadores de que había fuego: ¡una llama salía de un foco del segundo anfiteatro! (lo sé: ¿un foco?). Claro, en un espectáculo que juega constantemente con estirar las convenciones teatrales hasta el límite, cuando sucede algo así y uno de los actores reacciona con una coña de la obra, te da por pensar que es una ruptura más de ficción. Pero no. Fue real. Y diría que hasta genial: Cristóbal Suárez, por personaje, era el más capacitado para hilar el acto interruptus con la escena pero Israel Elejalde estaba trabado y hubo que aplaudirle. Se concentró y retomó la escena de carrerilla. Quizá se perdió la oportunidad de exhibir sus dotes de improvisación pero nos regalaron una maravillosa y real ruptura teatral. Algunos dudamos, otros sabían con certeza que aquel foco ardía y unos pocos salieron creyendo que todo había sido un efecto de la obra).